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Dicen los especialistas que las primeras botellas ingresaron al mercado en el año 1780 y con la Revolución Francesa - en 1789 - la producción fué secuestrada.
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Las botellas halladas, se presume corresponden a un obsequio efectuado por el rey de Francia Luis XVI al zar de Rusia, regalo que que nunca llegó a su destino. De confirmarse que estas botellas formaban parte de aquel envío el precio que ya tienen por su antigüedad (unos 50 mil euros la unidad), se dispararía hasta cientos de miles de euros cada una.
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Una enóloga consultada ha dicho que "El champagne es todavía bebible, con un sabor fantástico, absolutamente fabuloso. Tiene todavía una delgada hilera de burbujas, ya que su conservación ha sido perfecta: lejos de la luz, a una temperatura baja y constante en el fondo del mar. Conservo todavía un vaso en el frigorífico y no consigo separarme de él. Cada cinco minutos voy a embriagarme con su aroma", confesó la especialista.
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CHIN CHIN !!!!
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